j. rafael garcia balcazar
Poeta adicto al portal
En nuestra sobrantía de falsa ciencia
conocimos no solo el mágico árbol
sino todo el bosque oscuro y vano
de la soberbia y la desobediencia
Ya lejos del paraíso otorgado
nos arrojamos, como lagartos en el cieno
para buscar eternizarnos, enlodados
con miserias y promesas de un nuevo cielo
Un sino que nos conduzca amoroso
a encontrar EL INTERMINABLE NOVENO DÍA, en el edén
caminando siempre juntos, torpes, parias, hacendosos
en el lecho, volver a ser solo uno, piel a piel
libemos nuestra escaso y rancio vino
para hacer salir lentamente el sol, con nuestra oración
conquistemos con amor de nueva sangre, el destino
ofrezcamos a Dios, nuestra desdicha en oblación
Que nuestros cuerpos y almas su aliento exhalen
y en cada culminación...
felices, esperanzados, exclamen
con ruegos y ansia de reconciliación
¡Amén, que sea!
¡Alegría, aleluya!
Con pacífico e inocente corazón pleno de fervor
esperemos al descendiente divino, nuestra parusía
¡DISFRUTEMOS SU MÍSTICO AMOR!
¡QUE EL HIJO SEA SACRAMENTO, HUMANIZADA POESÍA!
Que no sea eterna
esa ineludible noche
Llegará como vil reflejo,
cuando apocalípticamente termine :
¡EL OCTAVO DÍA!
conocimos no solo el mágico árbol
sino todo el bosque oscuro y vano
de la soberbia y la desobediencia
Ya lejos del paraíso otorgado
nos arrojamos, como lagartos en el cieno
para buscar eternizarnos, enlodados
con miserias y promesas de un nuevo cielo
Un sino que nos conduzca amoroso
a encontrar EL INTERMINABLE NOVENO DÍA, en el edén
caminando siempre juntos, torpes, parias, hacendosos
en el lecho, volver a ser solo uno, piel a piel
libemos nuestra escaso y rancio vino
para hacer salir lentamente el sol, con nuestra oración
conquistemos con amor de nueva sangre, el destino
ofrezcamos a Dios, nuestra desdicha en oblación
Que nuestros cuerpos y almas su aliento exhalen
y en cada culminación...
felices, esperanzados, exclamen
con ruegos y ansia de reconciliación
¡Amén, que sea!
¡Alegría, aleluya!
Con pacífico e inocente corazón pleno de fervor
esperemos al descendiente divino, nuestra parusía
¡DISFRUTEMOS SU MÍSTICO AMOR!
¡QUE EL HIJO SEA SACRAMENTO, HUMANIZADA POESÍA!
Que no sea eterna
esa ineludible noche
Llegará como vil reflejo,
cuando apocalípticamente termine :
¡EL OCTAVO DÍA!
Última edición:
::
::