sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El ojo del desierto
te mira con sed de lágrimas
y te vuelve a tocar tus labios
para exprimir tú saliva
y vivir en compañía.
Si las palabras fueran arena
te harían coger al viento con tus pestañas
y caminarían para ver tus ojos
y hacer un cruce a tus pupilas.
Si los versos fueran aire
se harían coplas en tus besos
y harían el amor desde el ojo del desierto
con tu mirada encharcada en los oasis
y tus besos ya son gotas
y de ahí vino el manantial hasta mis ojos
para ser de tu vista hasta en tus tiempos
reina del paraíso de mis arenas.
Y si los sueños son espuma
que serían de las sonrisas en tu alma
si los minutos son el núcleo de todo
para decirte te quiero
y ser poesía para tu alma.
El ojo del desierto es ardiente
es fuego
es lágrima
es poema
es mirada
y sobre todo tú espejo.
Niña de este manantial
tú cara es la realidad
y tus ojos son la verdad
mírame un poco
y sabrás que es amar.
Y siempre con el último deseo
entre cada estrella
y siempre con el último deseo
tenerte cerca
para más tarde ser de tu aroma
saberte rosa
para más tarde
quedarte roja
y así hasta soñarte preciosa
y terminar enganchándome a tus labios
para siempre ser tu príncipe de este amor
que es ojo del desierto
caballero de tus secretos
y enamorado de tus silencios
cabalgante de tus sueños
y poeta de tus sentimientos.