sebastianidad
Poeta recién llegado
El ojo miraa través de la cerradura, y el señor nose atreve a abrir la puerta y entrar. Tan solo mira gozando esa tortura de un otrodespués de la puerta, otro al que se le multiplican los dolores al infinito. Y este ojo de señor que mira, saborea el exquisito manjar que le proveen los gritos de finitud al infinito y las suplicas desesperadas a un cielo sin Dios. O un cielo donde Dios ya no escucha. Pero, es este Dios el señor que mira a través de la puerta. Un señor inmortal gozandocon su ojo sediento, la salada agua del dolor. Y revive y se redime cada vezque un mortal figura en el ojo de la cerradura. Espera con ansias, y por sobretodo con esperanza, el instante de eternidad sufriente, el eterno ahogarse en las aguas saladas de la desesperanza. Es un hombre de carne y hueso, uno comoyo o como usted, al que este señor del espanto mira siniestramente desde ese otro lado de la puerta. Un otro lado al que llaman cielo.