El Olvido y yo
En un manojo de sueños han pasado treinta días.
Treinta y una noches con un sinfín de recuerdos.
Han pasado justamente treinta días con sus noches.
Días completos en los que cuento, y cuento
Cinco noches como esta, en que cuento treinta días.
No estoy sólo, a mi lado está tu olvido y me habla de ti.
Y así, contando los días, mi compañero continúa repitiendo,
que no estás, que sigues en algún lugar, lejos,
zambullida en la distancia, (y al tiempo aquí adentro).
¿Es acaso tu lejanía mi futuro?
Cinco veces he contado treinta.
Cada vez que cuento, es un día que no estás.
Tu ausencia me llena y al mismo tiempo me deja vacío.
En tu lugar dejaste un buen amigo, al olvido; me lo quedo.
Desde aquí te extrañamos, él y yo.
Creo que, te extraño un poco más yo.
En un manojo de sueños han pasado treinta días.
Treinta y una noches con un sinfín de recuerdos.
Han pasado justamente treinta días con sus noches.
Días completos en los que cuento, y cuento
Cinco noches como esta, en que cuento treinta días.
No estoy sólo, a mi lado está tu olvido y me habla de ti.
Y así, contando los días, mi compañero continúa repitiendo,
que no estás, que sigues en algún lugar, lejos,
zambullida en la distancia, (y al tiempo aquí adentro).
¿Es acaso tu lejanía mi futuro?
Cinco veces he contado treinta.
Cada vez que cuento, es un día que no estás.
Tu ausencia me llena y al mismo tiempo me deja vacío.
En tu lugar dejaste un buen amigo, al olvido; me lo quedo.
Desde aquí te extrañamos, él y yo.
Creo que, te extraño un poco más yo.