EL ORIGEN DE LA VIDA
“Bailad, bailad hacia dentro
antes de desaparecer
en el umbral del paraíso”
(Miguel Labordeta)
Mientras que en las rosaledas
se escriban versos atroces
y los caballos de bronce
relinchen en sol mayor
las sombras de los perjuros
harán brotar pájaros en la noche.
Agua no de la lluvia celestial
sino del sórdido pantano putrefacto
dame de beber de ese agua
bella samaritana
hemos de destruir las antiguas enseñanzas
para que tus ojos brillen de nuevo.
Zarpé en una barca de olvido
desde aquel lugar ignorado
olvidé tu santo y seña
pero pido que me acojas
aunque no sepas quien soy
aunque tampoco recuerdes
que una vez, en algún lugar
en algún atardecer
bajo no recuerdo qué árbol
éramos uno los dos.
Persiste la ciudad y sus cumbres
persiste el sonido del agua
aunque ya no existen fuentes
ni plazas ni avenidas suntuosas
persiste la ciudad y sus silencios
sólo porque persistimos tú y yo.
En el triángulo grandioso
donde se aloja tu ojo
entre tus pechos de nata
sobre tu sexo radiante
estará el origen del mundo
que renacerá de las cenizas de este.
Siempre será mujer el origen de la vida
¿porqué ha de asumir tan altos designios
el defectuoso producto que es el hombre?
Mujer compendio de geometrías
y de alegres madrugadas
Mujer como océano de luz
Animula vagula blandula
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