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Poema IX
"El otro..."
El deseo nos embargaba a los dos...
La habitación del motel en su penumbra
permitía el juego erótico...
La fantasía de lo prohibido...
El anhelo compartido de saborear
mutuamente el placer de Ella...
Desnudarse y acariciarse
al mismo tiempo, y saberse observada...
Era una tentación muy provocativa.
El juego consistía en que ella se tendía desnuda
sobre la cama, anhelando a un amante invisible.
Al cual le ofrecía lentamente su irresistible deseo,
abriendo lentamente sus bien formadas
piernas y acariciando a la vez sus pechos.
El clima de Eros subía de tono y los jadeos de Ella
aumentaban con cada toqueteo de sus dedos en su sexo.
De vez en vez, miraba furtívamente a la sombra que
le observaba en la penumbra.
El espectáculo era soberbio desde el rincón de la habitación
donde me encontraba. Mi don más preciado
alcanzaba su punto más álgido y casi en el punto
de afrontarla anhelante y al filo del arrebato...
Una corriente de aire, helada y fría atravesó mi cuerpoLa habitación del motel en su penumbra
permitía el juego erótico...
La fantasía de lo prohibido...
El anhelo compartido de saborear
mutuamente el placer de Ella...
Desnudarse y acariciarse
al mismo tiempo, y saberse observada...
Era una tentación muy provocativa.
El juego consistía en que ella se tendía desnuda
sobre la cama, anhelando a un amante invisible.
Al cual le ofrecía lentamente su irresistible deseo,
abriendo lentamente sus bien formadas
piernas y acariciando a la vez sus pechos.
El clima de Eros subía de tono y los jadeos de Ella
aumentaban con cada toqueteo de sus dedos en su sexo.
De vez en vez, miraba furtívamente a la sombra que
le observaba en la penumbra.
El espectáculo era soberbio desde el rincón de la habitación
donde me encontraba. Mi don más preciado
alcanzaba su punto más álgido y casi en el punto
de afrontarla anhelante y al filo del arrebato...
en un instante y continuó su recorrido, hasta llegar a Ella...
Encontronazo que le hizo saltar de la cama.
¡Atónitos!
Nos miramos sorprendidos, sin comprender qué ocurría...
Cuando por la habitación comenzó a recorrerla, la misma
corriente de aire frío y helado que nos sorprendió instantes antes...
La presencia extraña la percibíamos los dos e iba de un lado a otro,
se enchinó nuestra piel y atropelladamente nos vestimos
y salimos huyendo de la habitación.
Para salir, tienes que hacerlo rodeando el conjunto e
inevitablemente tienes que pasar por la parte trasera de la
habitación que ocupábamos y al hacerlo volteamos hacia la ventana:
La figura de un hombre desnudo en su torso, nos miraba
fijamente...
3:34 Hrs. AM
31-12-2004
JV
Espero que les guste este Eroticopoema de horror
y sirva como tarjeta de presentación de parte mía
para todos ustedes.
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