Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
El país más rico del mundo
rebosa de pobreza crítica,
¡hambre y miseria!
¡miseria y hacinamiento!
en Venezuela...
Resulta entonces evidente
que este grito impaciente
nos pertenece a todos
los latinoamericanos;
secuestros, violencia
legión de inclemencias,
las muertes más cruentas
las vidas en venta...
Tristeza, amargura
demencia y locura
en estos parajes
de hórridos viajes
hacia la pesadilla cotidiana...
Abrazo el mañana
y con todos consiento
que llegó el momento
de crear conciencia.
Se me acabó la paciencia...
Igualdad de oportunidades
para resguardar nuestro orgullo...
(porque en un leve murmullo
escucho el canto a coro:
¡queremos trabajar!)
¡No a la igualdad comunista
que nos mide con la misma vara
a pesar de nuestro esfuerzo...!
y nos pone par en par
con aquellos que parasitan a nuestra sociedad...
¡No a la igualdad en la ignorancia y en la pobreza...!
¡Sí a la igualdad de oportunidades...!
Has saboreado entonces la hiel
empática e impotente
que en el alma desguasa
toda esperanza futura...
La hoz y el martillo
han golpeado tu frente
destrozando la fuente
de todas las libertades.
rebosa de pobreza crítica,
¡hambre y miseria!
¡miseria y hacinamiento!
en Venezuela...
Resulta entonces evidente
que este grito impaciente
nos pertenece a todos
los latinoamericanos;
secuestros, violencia
legión de inclemencias,
las muertes más cruentas
las vidas en venta...
Tristeza, amargura
demencia y locura
en estos parajes
de hórridos viajes
hacia la pesadilla cotidiana...
Abrazo el mañana
y con todos consiento
que llegó el momento
de crear conciencia.
Se me acabó la paciencia...
Igualdad de oportunidades
para resguardar nuestro orgullo...
(porque en un leve murmullo
escucho el canto a coro:
¡queremos trabajar!)
¡No a la igualdad comunista
que nos mide con la misma vara
a pesar de nuestro esfuerzo...!
y nos pone par en par
con aquellos que parasitan a nuestra sociedad...
¡No a la igualdad en la ignorancia y en la pobreza...!
¡Sí a la igualdad de oportunidades...!
Has saboreado entonces la hiel
empática e impotente
que en el alma desguasa
toda esperanza futura...
La hoz y el martillo
han golpeado tu frente
destrozando la fuente
de todas las libertades.