Escribo sin saber como ni cuando,
mientras oigo en la calle que otra madre está llorando,
puedo ser muy feliz aunque me esté aguantando
estas ganas de llorar por no volar como un pájaro cansado.
La vida me enseño a dormir con los ojos abiertos
porque ahí afuera nunca se sabe lo que te va a quitar el sueño,
sigo siendo un experto en retratar en un cuaderno
las ganas que me impulsan a seguir siendo mí propio dueño.
Soy un poseso de tu próximo amanecer,
más poeta que persona, sin más trabajo que el siguiente perecer,
al parecer mí letras son como una depresión constante
porque haga lo que haga nada volverá a ser lo mismo que antes.
mientras oigo en la calle que otra madre está llorando,
puedo ser muy feliz aunque me esté aguantando
estas ganas de llorar por no volar como un pájaro cansado.
La vida me enseño a dormir con los ojos abiertos
porque ahí afuera nunca se sabe lo que te va a quitar el sueño,
sigo siendo un experto en retratar en un cuaderno
las ganas que me impulsan a seguir siendo mí propio dueño.
Soy un poseso de tu próximo amanecer,
más poeta que persona, sin más trabajo que el siguiente perecer,
al parecer mí letras son como una depresión constante
porque haga lo que haga nada volverá a ser lo mismo que antes.