Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
La muchedumbre va como ejercito al ataque de los cruces de las avenidas
absortos en las señales de un mundo que los hace pasos mecánicos
luces verdes, luces rojas y luces amarillas,
armados con sus cosas de cuarzo y sus pilas de larga duración
con sus orgasmos dormidos y sus lujurias etiquetadas desde youtube o facebook
caminan en un mundo que no existe sobre las aceras
ni se esconde como sorpresa desde las esquinas
las palomas se han quedado dueñas de todos los espacios citadinos
las cucarachas cobran en la nómina municipal
esas cosas antiguas como vientos y lluvias
como soles que queman en los rostros
se han quedado tan fuera de la vida
y solo son un peso que hace volver a la existencia antigua a la hora de caminar.
La muchedumbre va sorda al mundo, y atenta a los sonidos del podcast
dentro del mundo que no tiene hemoglobina entre las venas,
el tejido neuronal se alimenta de los contenidos mediáticos más vistos;
y el tejido celular,
de la chatarra industrial que provee a la industria farmacéutica.
El ruido se ha vuelto silencio en las calles de las urbes
los pasos gravitan mientras llega el tiempo de volar entre las fibras ópticas
una mutación se teje en las fibras orgánicas
donde las adiposidades prevalecen para gloria de los escultores cirujanos:
muñecas plásticas
adónis de alargamiento artificial.
Los fantasmas han muerto, nadie los rehuye ni los escucha desde una mente abierta a los misterios
Nuevos demonios pueblan los temores de los vivos:
troyanos, spybots, adawares
el lanzamiento del nuevo sistema operativo a precios inalcanzables
una especie de arcángel se ha vuelto la piratería informática para los usuarios del sofware clonado.
La paz mundial se ha vuelto credo comercial en doctrina de libre mercado
la misma bisutería caducante se encuentra tras cualquier frontera
y las fronteras ahora son murallas raciales y sociales
nostalgias de la vieja china que guarda sus miserias de la rabia de los mongoles
ya no hay Marcopolo que nos asombren con sus vasijas de porcelana
ni sus disfraces de seda,
todo distancia ha llegado a su fin
los pasos son un sueño olvidado
y el erotismo de las hermosas se comercia en webcam por unos cuantos centavos.
He ahí las huellas que no levantan polvo
un siglo bisoño abre sus destellos a mundos desconocidos
exclusivo para los conquistadores con Credit Card
una sonda espacial invita a un viaje sin retorno por los rumbos de Marte
y los seres comunes
los que solo tienen una simple PC como banqueta,
como consolación, han entrado de lleno
al paraíso adictivo
de la virtualidad ordinaria.
absortos en las señales de un mundo que los hace pasos mecánicos
luces verdes, luces rojas y luces amarillas,
armados con sus cosas de cuarzo y sus pilas de larga duración
con sus orgasmos dormidos y sus lujurias etiquetadas desde youtube o facebook
caminan en un mundo que no existe sobre las aceras
ni se esconde como sorpresa desde las esquinas
las palomas se han quedado dueñas de todos los espacios citadinos
las cucarachas cobran en la nómina municipal
esas cosas antiguas como vientos y lluvias
como soles que queman en los rostros
se han quedado tan fuera de la vida
y solo son un peso que hace volver a la existencia antigua a la hora de caminar.
La muchedumbre va sorda al mundo, y atenta a los sonidos del podcast
dentro del mundo que no tiene hemoglobina entre las venas,
el tejido neuronal se alimenta de los contenidos mediáticos más vistos;
y el tejido celular,
de la chatarra industrial que provee a la industria farmacéutica.
El ruido se ha vuelto silencio en las calles de las urbes
los pasos gravitan mientras llega el tiempo de volar entre las fibras ópticas
una mutación se teje en las fibras orgánicas
donde las adiposidades prevalecen para gloria de los escultores cirujanos:
muñecas plásticas
adónis de alargamiento artificial.
Los fantasmas han muerto, nadie los rehuye ni los escucha desde una mente abierta a los misterios
Nuevos demonios pueblan los temores de los vivos:
troyanos, spybots, adawares
el lanzamiento del nuevo sistema operativo a precios inalcanzables
una especie de arcángel se ha vuelto la piratería informática para los usuarios del sofware clonado.
La paz mundial se ha vuelto credo comercial en doctrina de libre mercado
la misma bisutería caducante se encuentra tras cualquier frontera
y las fronteras ahora son murallas raciales y sociales
nostalgias de la vieja china que guarda sus miserias de la rabia de los mongoles
ya no hay Marcopolo que nos asombren con sus vasijas de porcelana
ni sus disfraces de seda,
todo distancia ha llegado a su fin
los pasos son un sueño olvidado
y el erotismo de las hermosas se comercia en webcam por unos cuantos centavos.
He ahí las huellas que no levantan polvo
un siglo bisoño abre sus destellos a mundos desconocidos
exclusivo para los conquistadores con Credit Card
una sonda espacial invita a un viaje sin retorno por los rumbos de Marte
y los seres comunes
los que solo tienen una simple PC como banqueta,
como consolación, han entrado de lleno
al paraíso adictivo
de la virtualidad ordinaria.
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