Sigfrid
Poeta recién llegado
El Payaso
Ahí está el payaso,
ese pobre tipo sin chiste;
con su acto recién acabado,
vendió tantas risas que quedó trsite.
Su sonrisa es tan fingida,
que le duele la cara al terminar;
ronda en su mente el pensamiento suicida,
desea que el mundo deje de girar.
Cada vez usa más maquillaje,
para ocultar sus penas;
para representar bien el personaje,
que crea sonrisas de oreja a oreja.
Pero ni su nariz roja,
ni sus enormes zapatos;
le sobreviven a la paradoja:
de reír cuando está llorando.
Ahí está el payaso,
ese pobre tipo sin chiste;
con su acto recién acabado,
vendió tantas risas que quedó trsite.
Su sonrisa es tan fingida,
que le duele la cara al terminar;
ronda en su mente el pensamiento suicida,
desea que el mundo deje de girar.
Cada vez usa más maquillaje,
para ocultar sus penas;
para representar bien el personaje,
que crea sonrisas de oreja a oreja.
Pero ni su nariz roja,
ni sus enormes zapatos;
le sobreviven a la paradoja:
de reír cuando está llorando.