daniel carranza
Poeta recién llegado
Dos corazones solos no pueden estar juntos
son las piezas opuestas del rompecabezas
se torturan en el valle de la muerte
se convierten en dos paganos sin soñar.
Mientras uno busca el cielo
el otro pide a gritos el infierno
uno le canta al perdón
el otro le llora a la crucificación.
Se condena a uno al otro
a danzar en un circo fatal
en donde el dolor es lo único que renace
recordando que los sentimientos
que nacen puros también se corrompen.
Duermen en las mazmorras del olvido
esperando aquel amor que no fue
escape del laberinto de espejos rotos
volando hasta el sol y cayendo en tus brazos
y poder descansar así en los labios del perdón.
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