Descendiendo a un abismo de placer,
en cuerpo y alma flotando un coro de
violines acompañan a este amor en serenata.
Partiré la luna en dos, como muestra de
mi entrego te regalo el corazón,
tus labios fieles testigos de este
encuentro hilvanan los caminos
que unen el amor con la pasión.
Delineare una sonrisa intensa
en la primavera de tu boca,
caeré rendido a tus pies por el
armonioso encanto de tus ojos.