un garabato
Poeta recién llegado
¿Para terminar aquí?
Dónde quedó todo,
es el final del día
y no encuentro
ni mi cabeza.
De que me sirvió
recopilar vergüenzas y locuras
si hube de acabar aquí.
Es el final del día
y todo está perdido,
la euforia, el ascenso,
el recuerdo, el viejo amor.
De pronto todo es descenso y soledad,
escarbar no debemos o nos hallaríamos
hurgándonos los pies.
Todos los momentos perdidos,
en un tiempo que jamás es
y ni siquiera salen las palabras.
¿Para terminar aquí?
Ni siquiera sé si mañana te acordarás,
moriré por ti noche tras noche
y tú ni siquiera lo notarás.
Mi hazaña y mi descenso quedarán sepultados
por un fardo de tristezas y de ruinas,
olvidado, en un intento desesperado
de emerger entre rutinas.
De qué habrán servido mis segundos,
mis instantes, mi vida,
habré sido un títere tuerto
olvidado en un cajón apolillado.
Porque he de ser olvidado,
todos habremos de ser olvidados.
Los mitos y las mentiras no tienen la culpa,
es el olvido, el puro olvido, el amargo olvido
que nos ha de borrar para siempre,
el que nos hará no polvo,
sino silencio.
Dónde quedó todo,
es el final del día
y no encuentro
ni mi cabeza.
De que me sirvió
recopilar vergüenzas y locuras
si hube de acabar aquí.
Es el final del día
y todo está perdido,
la euforia, el ascenso,
el recuerdo, el viejo amor.
De pronto todo es descenso y soledad,
escarbar no debemos o nos hallaríamos
hurgándonos los pies.
Todos los momentos perdidos,
en un tiempo que jamás es
y ni siquiera salen las palabras.
¿Para terminar aquí?
Ni siquiera sé si mañana te acordarás,
moriré por ti noche tras noche
y tú ni siquiera lo notarás.
Mi hazaña y mi descenso quedarán sepultados
por un fardo de tristezas y de ruinas,
olvidado, en un intento desesperado
de emerger entre rutinas.
De qué habrán servido mis segundos,
mis instantes, mi vida,
habré sido un títere tuerto
olvidado en un cajón apolillado.
Porque he de ser olvidado,
todos habremos de ser olvidados.
Los mitos y las mentiras no tienen la culpa,
es el olvido, el puro olvido, el amargo olvido
que nos ha de borrar para siempre,
el que nos hará no polvo,
sino silencio.
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