Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Tú, en la cumbre nevada de tu sueño;
yo, cerca de la estrella que te besó los párpados.
La noche es una orilla de la sábana:
más allá está la orografía inabarcable de tu cuerpo,
intuición de un mar selvático
o de un bosque trazado en la arena:
el universo que sonríes mientras duermes.
Tu respiración tiene olas, crecimiento, vida y muerte;
es mesurada, a cuentagotas, dulcísima.
Quisiera parpadear tu corazón, ventilarlo,
encenderlo en la boca como un sahumerio,
que los dioses de la fortuna te inhalaran.
Despertarte dentro de mi pecho, que amanezcas
en la húmeda tibieza de tu casa,
en la maravilla de ser tú el poema que redactas.
O, que sin despertar, abrieras a la inmensidad tus ojos
y me miraras
como yo te estoy mirando.
yo, cerca de la estrella que te besó los párpados.
La noche es una orilla de la sábana:
más allá está la orografía inabarcable de tu cuerpo,
intuición de un mar selvático
o de un bosque trazado en la arena:
el universo que sonríes mientras duermes.
Tu respiración tiene olas, crecimiento, vida y muerte;
es mesurada, a cuentagotas, dulcísima.
Quisiera parpadear tu corazón, ventilarlo,
encenderlo en la boca como un sahumerio,
que los dioses de la fortuna te inhalaran.
Despertarte dentro de mi pecho, que amanezcas
en la húmeda tibieza de tu casa,
en la maravilla de ser tú el poema que redactas.
O, que sin despertar, abrieras a la inmensidad tus ojos
y me miraras
como yo te estoy mirando.
1o de abril de 2o22