Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
El lapicero se agotó de escribirte
los diez mil perdones que no llegaron a tu boca,
los puntos y las comas que separaban la amarga destilación
de tu ausencia que se mostraba en esta carta que no leíste.
Toda la tinta no sirvió para nada,
como tampoco sirvió volverla a llenar con lágrimas de zafiros
que mis ojos derramaron sin tu alivio.
La última vez que lo hice,
viniste en mi auxilio,
y me diste el corazón de tu nombre mediante el dije
con su cadenita de plata
con el entrelazado en oro.
No volví a llorar más,
no supe otra vez lo que significaba la tristeza
ya que te encargaste a toda costa
que no volviera a pasar.
Y esta vez,
no estuviste para detener mi hoja de vida
que entregué a la empresa
del por siempre extrañarte.
.....................Claridad Divina López Estrada...............
los diez mil perdones que no llegaron a tu boca,
los puntos y las comas que separaban la amarga destilación
de tu ausencia que se mostraba en esta carta que no leíste.
Toda la tinta no sirvió para nada,
como tampoco sirvió volverla a llenar con lágrimas de zafiros
que mis ojos derramaron sin tu alivio.
La última vez que lo hice,
viniste en mi auxilio,
y me diste el corazón de tu nombre mediante el dije
con su cadenita de plata
con el entrelazado en oro.
No volví a llorar más,
no supe otra vez lo que significaba la tristeza
ya que te encargaste a toda costa
que no volviera a pasar.
Y esta vez,
no estuviste para detener mi hoja de vida
que entregué a la empresa
del por siempre extrañarte.
.....................Claridad Divina López Estrada...............