Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vagabundo de caminos circulares,
su destino, aun repetido y consabido,
ha firmado, rubricado, una y otra vez,
intentando, en vano, saciar su sed.
Poseedor en su mochila
de deudas reclamadas
por prestamistas sin escrúpulos,
aun muchas veces pagadas,
transita ahora sin rumbo conocido.
Reo confeso de cohecho,
aceptó los sobornos del poder,
aun sabiéndose culpable,
mayor condena siente merecer.
Pesada es su carga;
no obstante, queda aun, siente,
bebe un último aliento,
un hálito de esperanza,
aun es posible
escapar a un mayor castigo:
la perpetua
mediocridad
que guíe su camino.
su destino, aun repetido y consabido,
ha firmado, rubricado, una y otra vez,
intentando, en vano, saciar su sed.
Poseedor en su mochila
de deudas reclamadas
por prestamistas sin escrúpulos,
aun muchas veces pagadas,
transita ahora sin rumbo conocido.
Reo confeso de cohecho,
aceptó los sobornos del poder,
aun sabiéndose culpable,
mayor condena siente merecer.
Pesada es su carga;
no obstante, queda aun, siente,
bebe un último aliento,
un hálito de esperanza,
aun es posible
escapar a un mayor castigo:
la perpetua
mediocridad
que guíe su camino.
::
::..punto final. Un fortísimo abrazo y besos miles amiga...::
::