poetakabik
Poeta veterano en el portal
El presente es un río que no espera,
un momento que huye al respirar,
lo tenemos y ya se nos libera,
como sombra que busca su lugar.
A mí también me atrapa su corriente,
aunque intento soltar lo que se va,
me juzgan por no amar eternamente,
por no fingir que duele cuando está.
¿Cómo no amar el lazo que nos hiere,
si el apego nos hace tan humanos?
Es adicción que, viva, nos prefiere
presos del ego y nunca soberanos.
Apego y egoísmo van unidos,
dos manos que acarician la prisión,
nos creemos más vivos, más sentidos,
cuando el yo se confunde en la ilusión.
Mas si el amor se apaga en su candela,
el apego se apaga con su fin,
como una flor que al viento se desvela
y cae sin llanto, libre de su espín.
un momento que huye al respirar,
lo tenemos y ya se nos libera,
como sombra que busca su lugar.
A mí también me atrapa su corriente,
aunque intento soltar lo que se va,
me juzgan por no amar eternamente,
por no fingir que duele cuando está.
¿Cómo no amar el lazo que nos hiere,
si el apego nos hace tan humanos?
Es adicción que, viva, nos prefiere
presos del ego y nunca soberanos.
Apego y egoísmo van unidos,
dos manos que acarician la prisión,
nos creemos más vivos, más sentidos,
cuando el yo se confunde en la ilusión.
Mas si el amor se apaga en su candela,
el apego se apaga con su fin,
como una flor que al viento se desvela
y cae sin llanto, libre de su espín.