El primer delirio

Exquisitas letras hilvanadas con hilos de dulzura, armónica dicha de versos: como acariciar suavemente sin desbordar al cuidado tierno de un beso. Hermosura franca, sincera de las letras, que aquí fueron hechas para amarse y así conjuntarse en lo precioso del verso...
Mi siempre admiración con tan grato respeto, maestro. Y aquí, mi abrazo que ofrezco desde este terruño amoroso que me vio nacer, mi México, hasta su realmente Mar de La Plata, en su gloriosa Argentina...
anthua62
 
A veces creo que los pájaros que pasan
son mis ojos liberados
que van a hacer nidos
en las catedrales de tus manos.
Ése es el primer mandamiento
arrodillar los ojos ante tu corazón.
Un día tu vientre coronará un hijo
Y la sangre ascenderá el calvario de los
túneles
Ése es el último mandamiento.
Poner candados en las nubes
y esgrimir tu imagen perpetua
como un sol
del cielo del alma.
Guardarte
como un cáliz eterno
de un santuario renovado.
A veces creo que los pájaros que pasan
son tus manos
y sueño
que vienen a buscar a mis ojos.
Ése es el primer delirio.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Qué bello delirio, para sentirlo y disfrutarlo, abrazos poeta.
 
A veces creo que los pájaros que pasan
son mis ojos liberados
que van a hacer nidos
en las catedrales de tus manos.
Ése es el primer mandamiento
arrodillar los ojos ante tu corazón.
Un día tu vientre coronará un hijo
Y la sangre ascenderá el calvario de los
túneles
Ése es el último mandamiento.
Poner candados en las nubes
y esgrimir tu imagen perpetua
como un sol
del cielo del alma.
Guardarte
como un cáliz eterno
de un santuario renovado.
A veces creo que los pájaros que pasan
son tus manos
y sueño
que vienen a buscar a mis ojos.
Ése es el primer delirio.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
Bellísmo como siempre, tu ingenio y tu talento son inagotables. Un abrazo amigo Jorge. Paco.
 
A veces creo que los pájaros que pasan
son mis ojos liberados
que van a hacer nidos
en las catedrales de tus manos.
Ése es el primer mandamiento
arrodillar los ojos ante tu corazón.
Un día tu vientre coronará un hijo
Y la sangre ascenderá el calvario de los
túneles
Ése es el último mandamiento.
Poner candados en las nubes
y esgrimir tu imagen perpetua
como un sol
del cielo del alma.
Guardarte
como un cáliz eterno
de un santuario renovado.
A veces creo que los pájaros que pasan
son tus manos
y sueño
que vienen a buscar a mis ojos.
Ése es el primer delirio.


JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT
A veces me dan ganas de gritar sus versos.
A veces tengo que dejar de leerlos porque su intensidad me hace daño.
Y de todos modos es el dolor literario un masoquismo dulce.
Abrabesos Maestro. gracias por escribir
 

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