sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El puente del dolor,
se vence a si mismo
el oculto sabor
que se quedó en las puertas del adiós
se abrió su camino en el recorrido
cuando cayó su luz
hasta prender de fuego a lo tierno
había que suplicar a los poemas
que quedaron arrojados en la tinta del poeta,
así cayó el tiempo
en el silencio
donde el dolor quedó sin habla
el espanto del tiempo
fue la palabra del miedo
no había nada más que ver
porque todo caía hasta desajustar
el camino
para caer en la incomoda temperatura
al decir que los labios eran lo que
el corazón señalaba
en la triste y oscura fuerza que ya atrapaba
hasta descomponer al aire
que no podía volar
solo podía chocar,
su sonido era de interrogatorio
así hasta quedar paralizado
en el penetrante pánico
allí donde la tristeza se giraba
para intentar poder ver desde lo alto,
así hasta llegar de nuevo
a la mirada de una luz
que eran mis ojos en forma de cruz
metido en los tuyos
para formar nuestra esclavitud.
Última edición: