Cherenda
Poeta recién llegado
La locura de besar besos llenos de amor
antes de que el amor nazca en el pecho,
una caricia que se regala como un ramo
recogido del jardín moribundo de las ansias.
Amar con verbos desconocidos a la lira,
soñar con aves de paso y cuerpos desnudos
o con una boca que me llena de marcas
socorriendo a mis dedos en su soledad
Haber llorado tanto y encontrarte entonces
en el suave testimonio de tu piel desnuda,
recordándome que Dios no se encuentra
muriendo o matando en la tormenta,
o hablando de amores perdidos en el viento
si no acariciando mis manos en la brisa
ante el altar bellísimo de tu pecho
Porque tenerte a mi lado, completamente
llena de las marcas de mis dientes,
obsesa en la locura de mi espada
que se envaina en la carne de tu alma,
es saber que para siempre y desde ahora
soy el feliz poseedor del recuerdo de tu boca
antes de que el amor nazca en el pecho,
una caricia que se regala como un ramo
recogido del jardín moribundo de las ansias.
Amar con verbos desconocidos a la lira,
soñar con aves de paso y cuerpos desnudos
o con una boca que me llena de marcas
socorriendo a mis dedos en su soledad
Haber llorado tanto y encontrarte entonces
en el suave testimonio de tu piel desnuda,
recordándome que Dios no se encuentra
muriendo o matando en la tormenta,
o hablando de amores perdidos en el viento
si no acariciando mis manos en la brisa
ante el altar bellísimo de tu pecho
Porque tenerte a mi lado, completamente
llena de las marcas de mis dientes,
obsesa en la locura de mi espada
que se envaina en la carne de tu alma,
es saber que para siempre y desde ahora
soy el feliz poseedor del recuerdo de tu boca