Sergio Delgado
Poeta recién llegado
Resplandor en el iris,
resguardo de incógnitas dormidas,
tesoro sublunar,
caminos con una penumbra extraña,
es el camino del agua y el camino estéril,
la Diosa gime en su trono mágico,
lejos, muy lejos de la humanidad,
fuera de su entorno plácido,
comienza el camino al infierno,
donde se arremolinan los seres sin vida,
los seres sin párpado,
las estatuas de piedra gritan un nombre,
tan prohibido y maldito como su recuerdo.
Resplandor sagrado de muerte y resurrección,
cascada de engendros vivos,
buscando el aletear sagrado,
su posibilidad de existir,
seres sin médula,
sin esencia,
parásitos enquistados en un plano que no le pertenece,
sin espacio ni tiempo,
usurpando las funciones que les prohibió una raza externa al planeta,
tan decadente y maligna,
tan extraña a la humanidad,
que se colapsaría el sol con sólo nombrarlos,
con sólo decir su nombre.
Si tomaran posesión del planeta,
su poder sería inmenso,
su trono sería casi infinito,
formado por galaxias y sistemas,
solo la oscuridad y un sol negro,
mas allá del silencio sagrado,
más allá de todo contacto y del resplandor de iris.
resguardo de incógnitas dormidas,
tesoro sublunar,
caminos con una penumbra extraña,
es el camino del agua y el camino estéril,
la Diosa gime en su trono mágico,
lejos, muy lejos de la humanidad,
fuera de su entorno plácido,
comienza el camino al infierno,
donde se arremolinan los seres sin vida,
los seres sin párpado,
las estatuas de piedra gritan un nombre,
tan prohibido y maldito como su recuerdo.
Resplandor sagrado de muerte y resurrección,
cascada de engendros vivos,
buscando el aletear sagrado,
su posibilidad de existir,
seres sin médula,
sin esencia,
parásitos enquistados en un plano que no le pertenece,
sin espacio ni tiempo,
usurpando las funciones que les prohibió una raza externa al planeta,
tan decadente y maligna,
tan extraña a la humanidad,
que se colapsaría el sol con sólo nombrarlos,
con sólo decir su nombre.
Si tomaran posesión del planeta,
su poder sería inmenso,
su trono sería casi infinito,
formado por galaxias y sistemas,
solo la oscuridad y un sol negro,
mas allá del silencio sagrado,
más allá de todo contacto y del resplandor de iris.