solano b
Poeta recién llegado
El viento mueve la única lámpara de la casa.
A ratos canta un ave y a ratos es silencio.
Hay una luna negra afuera, entre nubarrones
grises y extensamente espesos.
Hay un aire distinto en los senderos.
No cantan los grillos ni se acurrucan
los jóvenes vuelos.
La ventana abierta es un frágil orificio
de luz que se apaga.
Duerme la adolescente cándida
dentro de los velos de la cama.
Una rosa es vigía de su sueño en flor.
Una brisa fría entra por la ventana
con aliento a pesada energía.
Seca la rosa del velador.
Se acerca al cuello vital
y absorbe su dulzores.
Después de unas horas
como un sigiloso vapor
se escurre por la ventana,
y la luna recupera su albor.
En la mañana la adolescente
siente menos brío,
un cansado cuello
y un escalofrío.
Ve en el espejo su rostro
como una luna de perdido brillo,
la rosa marchita
del velador,
y una cadena de hormigas rojas
de su rojo resplandor
se dirige hacia la ventana.
En su mente, la razón la engaña,
le dice que quizás fue un bicho
o una desconocida araña.
La empleada limpia la cadena
roja.
La adolescente bebe manzanilla
y un té de hojas.
A la noche siguiente la luna ha cambiado,
es de nuevo tan oscura
en su reino grisáceo.
La ventana filtra un vapor pesado
que extiende sus alfileres agrios.
Y el cuello de la joven bebe
hasta saciarse.
En la mañana la joven
no puede levantarse.
Le falta aquella energía
que tuvo a caudales.
No asiste al colegio entonces,
y la empleada turbada limpia
la cadena gruesa de sangre.
El doctor la examina,
le receta un jarabe
y algunas vitaminas
para avivarle.
Y le aconseja a la empleada
que asee más ahí.
Es la tercera noche, y la luna negra
de nuevo ha manchado el cielo gris.
Esta vez una forma ensombrecida
extiende sus alfileres en su vida.
La adolescente vacía de juventud,
expira, después de un espasmo,
hacia la luz.
La forma ya es de nuevo humana,
y rápidamente cruza la ventana.
La luna recupera su albo brillo.
Y aquel ser se refugia en su castillo.
(29-05-2007)
(quité un relato, y dejé este poema, ya que a veces olvido que esta es una página sólo de poesía, jejeje)
A ratos canta un ave y a ratos es silencio.
Hay una luna negra afuera, entre nubarrones
grises y extensamente espesos.
Hay un aire distinto en los senderos.
No cantan los grillos ni se acurrucan
los jóvenes vuelos.
La ventana abierta es un frágil orificio
de luz que se apaga.
Duerme la adolescente cándida
dentro de los velos de la cama.
Una rosa es vigía de su sueño en flor.
Una brisa fría entra por la ventana
con aliento a pesada energía.
Seca la rosa del velador.
Se acerca al cuello vital
y absorbe su dulzores.
Después de unas horas
como un sigiloso vapor
se escurre por la ventana,
y la luna recupera su albor.
En la mañana la adolescente
siente menos brío,
un cansado cuello
y un escalofrío.
Ve en el espejo su rostro
como una luna de perdido brillo,
la rosa marchita
del velador,
y una cadena de hormigas rojas
de su rojo resplandor
se dirige hacia la ventana.
En su mente, la razón la engaña,
le dice que quizás fue un bicho
o una desconocida araña.
La empleada limpia la cadena
roja.
La adolescente bebe manzanilla
y un té de hojas.
A la noche siguiente la luna ha cambiado,
es de nuevo tan oscura
en su reino grisáceo.
La ventana filtra un vapor pesado
que extiende sus alfileres agrios.
Y el cuello de la joven bebe
hasta saciarse.
En la mañana la joven
no puede levantarse.
Le falta aquella energía
que tuvo a caudales.
No asiste al colegio entonces,
y la empleada turbada limpia
la cadena gruesa de sangre.
El doctor la examina,
le receta un jarabe
y algunas vitaminas
para avivarle.
Y le aconseja a la empleada
que asee más ahí.
Es la tercera noche, y la luna negra
de nuevo ha manchado el cielo gris.
Esta vez una forma ensombrecida
extiende sus alfileres en su vida.
La adolescente vacía de juventud,
expira, después de un espasmo,
hacia la luz.
La forma ya es de nuevo humana,
y rápidamente cruza la ventana.
La luna recupera su albo brillo.
Y aquel ser se refugia en su castillo.
(29-05-2007)
(quité un relato, y dejé este poema, ya que a veces olvido que esta es una página sólo de poesía, jejeje)
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