mariano dupont
Poeta fiel al portal
mas ausencia
todo es furia,impetu,velocidad,
en la inutil ilusion...
ilusion que confunde movimiento
y dimension...¡que un dia fueron!...
con el horror mas inmovil
del ocio que enajena al
mas infimo de mis recuerdos.
la deseperada alienacion
trae congoja...
y la angustia aniquila
en mis neuronas...
el recuerdo de su gografia
sin una piedra dura.
la intimidad que huyó
se aferra a las luces
de la jarana de los faros
que se alejan y se van.
...........................................
..........................................
(2)
el retorno de los duendes
y cuando en el calor pampero...
va secando mi alma
extraña sierpe fria...
entonces...
de pronto...
el viento del sino esta en la popa
y todo cambia de sentido.
ni la luna existe,
ni dios ha muerto,
y zaratustra no ha nacido.
aparece un vortice voraz
de claro estio
que pone siete lunas
en mi noche...
e infinitas antorchas
en la renovada esperanza
de mi senda oscura.
sin sierpe y sin frio
se hace leve el afan
que es desvelo de mi herida.
ya no son evocacion los laverintos
sinuosos de su piel
y en la esperanza que llega,
la siento mia.
lasa bahias y acechanzas
de su silueta leve
son como soplos de astros nuevos.
y sin desvelo de desesperanza
su intimidad me busca
en este univeso nuevo.
...que contiene un planeta donde
juegan los duendes, con siete colores...
...¡de siete lunas mias!...
ADOLFO
todo es furia,impetu,velocidad,
en la inutil ilusion...
ilusion que confunde movimiento
y dimension...¡que un dia fueron!...
con el horror mas inmovil
del ocio que enajena al
mas infimo de mis recuerdos.
la deseperada alienacion
trae congoja...
y la angustia aniquila
en mis neuronas...
el recuerdo de su gografia
sin una piedra dura.
la intimidad que huyó
se aferra a las luces
de la jarana de los faros
que se alejan y se van.
...........................................
..........................................
(2)
el retorno de los duendes
y cuando en el calor pampero...
va secando mi alma
extraña sierpe fria...
entonces...
de pronto...
el viento del sino esta en la popa
y todo cambia de sentido.
ni la luna existe,
ni dios ha muerto,
y zaratustra no ha nacido.
aparece un vortice voraz
de claro estio
que pone siete lunas
en mi noche...
e infinitas antorchas
en la renovada esperanza
de mi senda oscura.
sin sierpe y sin frio
se hace leve el afan
que es desvelo de mi herida.
ya no son evocacion los laverintos
sinuosos de su piel
y en la esperanza que llega,
la siento mia.
lasa bahias y acechanzas
de su silueta leve
son como soplos de astros nuevos.
y sin desvelo de desesperanza
su intimidad me busca
en este univeso nuevo.
...que contiene un planeta donde
juegan los duendes, con siete colores...
...¡de siete lunas mias!...
ADOLFO