Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como un museo táctil los armarios nos revelan
quienes fuimos, lo que seguimos siendo, seremos,
con todas esas manos hundidas en los bolsillos
buscando ansiosamente, los tesoros líquidos
por donde el amor se filtra, en medio de la jungla
llegando a las raíces descosidas de los trajes,
ajenas a la luz, el sofocante aire.
Los armarios, con los abrazos caídos
después de los esfuerzos que requiere el día
duermen, en un tiempo sin ventanas, todos sus recuerdos,
sus tintas, sus barros, sus manchas de café,
de grasa, de sangre, sus arrugas;
como una segunda piel con múltiples pulmones
los armarios, respiran la verdad de lo que somos,
el secreto último de nuestra noche.