José Luis Pérez
Poeta recién llegado
Vale aún como aquel sueño
tan igual que vuelve a veces,
recordar como algún día
soñamos con ansias breves.
Con los sencillos instantes
la casa a nosotros vuelve
y ala fiesta irrumpen todos
como a mi alma, de repente.
Estoy en esa terraza
miro las gentes alegres
llegar para la asistencia
de este selecto banquete,
pulido piso en madera
brillan en él los caireles
la ventana del balcón
pareciera que se abriese
desde el atrio de ese cuarto
vino a mí, mas, a mí viene
Su figura es la belleza
que me mira tan sonriente
de su andar brilla el turquesa
como lucero en poniente,
tiene su rostro las ornas
de la flor, si todo tiene
como un secuestro de luz
que del sol mismo desprende.
Tiene su tez la exquisita
candidez de los claveles,
tiene poesía en los ojos
tiene sus ojos que llueven
las radiantes mariposas
que cierran su luz, si duerme
en mis brazos mientras miro
amanecer en diciembre
Tiene su boca purpúreo
fuego que al besar enciende
a cada rincón de mi alma
y al tiempo que ella detiene,
todas las rosas son suyas
y en cada sonrisa alegre
la canción y la poesía
conviven eternamente.
¿A dónde sino ella es mía?
Si mi corazón no entiende:
cada vez que ella me mira
mi amor está con ella, siempre.
Pues yo vuelvo a cada sitio
y otra vez en esta fiesta
te miro y me miras, dulce
estamos los dos, princesa,
esta noche son tus ojos
dos encendidas luciérnagas;
todo está como era entonces
hasta las sábanas nuevas,
mira el espejo que te hice
antes de casarnos, bella,
mira cumplirse el destino
que esperamos con paciencia.
Pues lo veo y no lo creo
cuanto luchamos por verla
jugando en aquella cuna
y aunque aún no me lo creas
las amo tanto no puedo
ni explicarlo ya siquiera,
es la noche tan hermosa
más aún cuando me besas,
si sueño, no me despiertes
arrúllame en tu inocencia,
pues hoy siento que eres todo
todo en mi vida, mi reina.
Cada flor nació con fuerza
y el jardín parece nuevo
los rosales que protegen
nuestro amor, ya florecieron.
Los claveles se enredaron
como la brisa en tu pelo,
maternidad en tus manos
las transformaron en pétalos:
los niños vienen jugando
ambos hacia tu encuentro.
Mientras vuelvo a mi existencia
mientras te miro, yo siento
mientras pienso, lo vivido
fue hermoso y tan verdadero
si eres todo en cada cosa
si en cada cosa estás, cielo
mi reina, mi mejor nota
mi dueña de cada verso
mi breve, mi flor eterna
canción que tan sólo quiero
lucecita de mis noches
mi amor, mi deber, mi esfuerzo
mi extraña y mi mía juntas
mi musa y mi sentimiento
devoción que a mí me amparas
mi palabra, mi silencio
mi doctora, mi señora
por siempre mi amor eterno
mi destino inevitable
mi incomprensible pretexto
ya sufrimos demasiado
ya pagamos nuestros deudos
ya entendimos que no hay nada
que nos separe de nuevo,
que me faltes dio sus frutos
el no verte por un tiempo
fue extrañarte mi tortura
mi calvario y mi tormento.
Ahora que te estoy mirando
ahora que me estás viendo
te digo mi amor, por siempre
soñemos que aún podemos
porque como ayer yo te amo
porque como ayer, aún sueño.
A mi dulce Daiana
tan igual que vuelve a veces,
recordar como algún día
soñamos con ansias breves.
Con los sencillos instantes
la casa a nosotros vuelve
y ala fiesta irrumpen todos
como a mi alma, de repente.
Estoy en esa terraza
miro las gentes alegres
llegar para la asistencia
de este selecto banquete,
pulido piso en madera
brillan en él los caireles
la ventana del balcón
pareciera que se abriese
desde el atrio de ese cuarto
vino a mí, mas, a mí viene
Su figura es la belleza
que me mira tan sonriente
de su andar brilla el turquesa
como lucero en poniente,
tiene su rostro las ornas
de la flor, si todo tiene
como un secuestro de luz
que del sol mismo desprende.
Tiene su tez la exquisita
candidez de los claveles,
tiene poesía en los ojos
tiene sus ojos que llueven
las radiantes mariposas
que cierran su luz, si duerme
en mis brazos mientras miro
amanecer en diciembre
Tiene su boca purpúreo
fuego que al besar enciende
a cada rincón de mi alma
y al tiempo que ella detiene,
todas las rosas son suyas
y en cada sonrisa alegre
la canción y la poesía
conviven eternamente.
¿A dónde sino ella es mía?
Si mi corazón no entiende:
cada vez que ella me mira
mi amor está con ella, siempre.
Pues yo vuelvo a cada sitio
y otra vez en esta fiesta
te miro y me miras, dulce
estamos los dos, princesa,
esta noche son tus ojos
dos encendidas luciérnagas;
todo está como era entonces
hasta las sábanas nuevas,
mira el espejo que te hice
antes de casarnos, bella,
mira cumplirse el destino
que esperamos con paciencia.
Pues lo veo y no lo creo
cuanto luchamos por verla
jugando en aquella cuna
y aunque aún no me lo creas
las amo tanto no puedo
ni explicarlo ya siquiera,
es la noche tan hermosa
más aún cuando me besas,
si sueño, no me despiertes
arrúllame en tu inocencia,
pues hoy siento que eres todo
todo en mi vida, mi reina.
Cada flor nació con fuerza
y el jardín parece nuevo
los rosales que protegen
nuestro amor, ya florecieron.
Los claveles se enredaron
como la brisa en tu pelo,
maternidad en tus manos
las transformaron en pétalos:
los niños vienen jugando
ambos hacia tu encuentro.
Mientras vuelvo a mi existencia
mientras te miro, yo siento
mientras pienso, lo vivido
fue hermoso y tan verdadero
si eres todo en cada cosa
si en cada cosa estás, cielo
mi reina, mi mejor nota
mi dueña de cada verso
mi breve, mi flor eterna
canción que tan sólo quiero
lucecita de mis noches
mi amor, mi deber, mi esfuerzo
mi extraña y mi mía juntas
mi musa y mi sentimiento
devoción que a mí me amparas
mi palabra, mi silencio
mi doctora, mi señora
por siempre mi amor eterno
mi destino inevitable
mi incomprensible pretexto
ya sufrimos demasiado
ya pagamos nuestros deudos
ya entendimos que no hay nada
que nos separe de nuevo,
que me faltes dio sus frutos
el no verte por un tiempo
fue extrañarte mi tortura
mi calvario y mi tormento.
Ahora que te estoy mirando
ahora que me estás viendo
te digo mi amor, por siempre
soñemos que aún podemos
porque como ayer yo te amo
porque como ayer, aún sueño.
A mi dulce Daiana