El señor del pan.

Claridad

Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal",
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Última edición:
Mi niña, de pequeña igual de hermosa.
Es bonito navegar por los recuerdos y hallarse en esos tiempos en que todo era distinto, donde la inocencia y la calidez de las personas era lo más valorado.

Un beso, cielo. Te pienso.
 
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal".
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Querida pequeña pero grande Claridad me tienes hechizado poéticamente con la belleza de tus versos, como estos, plenos de una feliz nostalgia en la que el recuerdo del panadero y seguro que también el olor de sus panes se instalarón en tu memoria y allí estarán para siempre. Cada día escribes mejor, le das la pausa justa a tus palabras por otro lado siempre repletas de tus bellos sentimientos. Me ha maravillado este precioso poema. Te mando un besote navideño esperando que pases buenas fechas con tus seres queridos. Paco.
 
He disfrutado tus versos, y me pareces muy decente, porque te acuerdas de quienes te amaron. Ya que obras son amores, y no buenas razones. Y un trozo de pan, puede contener mucho amor.
 
Que hermoso es repasar los caminos de la infancia,
es volver a vivir en los pueblos de sosiego,
es bañarse en añoranza.
place leerte Clari
Un beso.

¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal".
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Estimada, Claridad...
tus versos una vez más nos dejas ver la humildad de tu alma y de tu ser, como persona, porque es de grande como tal, recordar aquéllas cosas y sentimientos con las que fuimos felices, encantada de llegar a tus letras y deleitarme con los mágicos recuerdos que nos traes en esta historia.
Un cordial saludo y un abrazo Navideño.
 
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal".
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Mi niña, de pequeña igual de hermosa.
Es bonito navegar por los recuerdos y hallarse en esos tiempos en que todo era distinto, donde la inocencia y la calidez de las personas era lo más valorado.

Un beso, cielo. Te pienso.

así era mi infancia, mis recuerdos, mi vida de antes, gracias señor destino por venir................Clari
 
Querida pequeña pero grande Claridad me tienes hechizado poéticamente con la belleza de tus versos, como estos, plenos de una feliz nostalgia en la que el recuerdo del panadero y seguro que también el olor de sus panes se instalarón en tu memoria y allí estarán para siempre. Cada día escribes mejor, le das la pausa justa a tus palabras por otro lado siempre repletas de tus bellos sentimientos. Me ha maravillado este precioso poema. Te mando un besote navideño esperando que pases buenas fechas con tus seres queridos. Paco.
pues en realidad mi señor paco, habían errores de puntuación en este poema..............no es tan fácil escribirlo con un dispositivo..........y sobre todo con mi discapacidad.........Pero........tal es el caso que.....para usted........es algo bonito...........tal cual como mi viviencia de la niñez en momentos especiales fue............yo le estoy tan agradecida por tantas y tantas muestras de apoyo y de cariño que usted siempre me brinda.........Hoy en día no tengo familia con la que celebrar nada pues toda mi familia está muerta...............solamente tengo la familia que me adoptó en Venezuela, la que me acogió así sin recriminare nada..............solo espero con ellos pasar este fin y luego comienzo de año...........el cual espero no se rompa esta otra ilusión.............No sabe cúanto le agradezco mi señor bello paco................a usted bis besos mas dulces..............Clari
 
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal",
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.
hablando de eso cuando me fui de viaje me dieron en el desayuno pan de manzanilla... fue tan delicioso que nunca he probado un pan de esa mismo gusto...
Como extraño ese sabor y aroma del pan...
 
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal",
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Bella añoranza halagadora a instantes que
fueron amor posado. la navegacion por tus
versos deja una sensacion de reposo que
se mezcla por la fuerza atractiva de todo
el poema. excelente. saludos de luzyabsenta
 
A mi me gusta comer pan...Yo he comido mucho pan,
por eso se me puso el cabello blanco...de comer tanta pano...

buena rima Clari...
 
He disfrutado tus versos, y me pareces muy decente, porque te acuerdas de quienes te amaron. Ya que obras son amores, y no buenas razones. Y un trozo de pan, puede contener mucho amor.
yo por mi parte señor nommo, disfruto cuando puedo ver más de usted...........................gracias por sus lindas palabras..........y su bello gesto...............un beso enorme................Clari
 
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal",
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Tendrás, tal vez, muy pronto, nuevos y bellos recuerdos de tus vacaciones decembrinas. Para sumar a estos recuerdos-poemas de tu infancia de pan y café.
 
hablando de eso cuando me fui de viaje me dieron en el desayuno pan de manzanilla... fue tan delicioso que nunca he probado un pan de esa mismo gusto...
Como extraño ese sabor y aroma del pan...
Puede suceder... que de la comida se pueda hacer un poema.........un recuerdo.........una ocasión.........momentos............tanto por vivir y vivido...........un beso mi señor.......y coma pan con uvas comprimidas.......sé que le gustará
 
Última edición:
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal",
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
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Me ha encantado tu poema estimada Claridad, tan nostálgico
y cargado de aquellas sensaciones vividas e inolvidables.
Mi enhorabuena por este gran trabajo. Un beso.
Feliz Año Nuevo.
Navasdél.
 
casi te conozco por tus recuerdos, tu sencillez, tu natural encanto, valoras el esfuerzo del trabajo diario, la paz y la vida despacio. gracias por el abrazo que me diste en esas letras. bellisimas!!!
 
Estimada, Claridad...
tus versos una vez más nos dejas ver la humildad de tu alma y de tu ser, como persona, porque es de grande como tal, recordar aquéllas cosas y sentimientos con las que fuimos felices, encantada de llegar a tus letras y deleitarme con los mágicos recuerdos que nos traes en esta historia.
Un cordial saludo y un abrazo Navideño.
gracias mi seño linda y bella otra vez por todo ese apoyo............un abrazo muy lindo para usted mi seño linda y bella.............Clari
 
Bella añoranza halagadora a instantes que
fueron amor posado. la navegacion por tus
versos deja una sensacion de reposo que
se mezcla por la fuerza atractiva de todo
el poema. excelente. saludos de luzyabsenta
gracias mi señor luzyabsenta.....me gustan sus palabras tam bonitas que siempre e regala........un besito........Clari
 
Tendrás, tal vez, muy pronto, nuevos y bellos recuerdos de tus vacaciones decembrinas. Para sumar a estos recuerdos-poemas de tu infancia de pan y café.
ay mi papa lindo........estoy tan confundida y no sé qué hacer..........tengo tantos recuerdos y tantas ganar de estar pronhto allá y formar otros recuerdos de diciembre...................Te amo papá.............Clari

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Me ha encantado tu poema estimada Claridad, tan nostálgico
y cargado de aquellas sensaciones vividas e inolvidables.
Mi enhorabuena por este gran trabajo. Un beso.
Feliz Año Nuevo.
Navasdél.
gracias mi señor santiago por llegar a mis recuerdos y nostalgias y sensaciones............pudo vivirme........un beso mi señor....Clari
 
casi te conozco por tus recuerdos, tu sencillez, tu natural encanto, valoras el esfuerzo del trabajo diario, la paz y la vida despacio. gracias por el abrazo que me diste en esas letras. bellisimas!!!
gracias a usted mi señor por vivirme.........sentirme.......abrazarme.....querer llegar a mi alma.............un beso bello mi señor..........Clari
 
¡Cuánto daría
por volver a comer el pan
del señor de la bicicleta!
Con sus canastas grandes tejidas de caña
y su sonrisa amplia de tez morena.

Todos los días muy temprano
pasaba por el camino de arena
rumbo a las casa del vecindario
y hacia la finca de mi tía Verena.

Llevaba "piñitas, panochas,
pan de bola y pan de sal",
muchos cuadritos de "borrachos",
galleta "ombliguera",
abrazo de reina y
galletas coco y de limón.

Eran los años en los que no había violencia.
No había daño en la madrugada
y nadie que quitara todo por la fuerza,
solo el señor Fernando pasaba
vendiendo sus panes en bicicleta.

El pocillo del café tinto caliente
era el ron del que mañaneaba.
El señor Fernando se bebía
las tres tazas que le daba.
Y a cambio,
con tres panes calentitos
y un beso de mañanas
yo desayunaba.

Así eran mis vacaciones de diciembre
cuando la niña Clari la vida amaba,
con sus tres panes de siempre
que el señor de los panes
cantaba.

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Como me ha gustado este poema Claridad, es hermoso por todos los costados, en su estructura, en sus ritmos y en su contenido que es lo mas espectacular, una muestra de sensibilidad, de amor por la identidad personal, se manifiesta tu amor e ingenuidad infantil como tatuaje que aun perenne en tu alma se cobija en unos magníficos versos.
Mi cordial saludo y deseo que pases unos momentos felices con calor humano ¡Feliz 2017!

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Son tus poemas los que permiten comentar. agradezco tu respuesta.
estare atento a tus poesias. feliz entrada de año nuevo. saludos
desde el alma. luzyabsenta
bueno mi señor..........me gusta agradecer porque me es muy importante los sentimientos que escriben y si pueden entender a esta sordomuda......por otra parte...........creo que son muy bonitos sus comentarios..............nuevamente mi señor............gracias y muchos besitos le mando...............Clari
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Como me ha gustado este poema Claridad, es hermoso por todos los costados, en su estructura, en sus ritmos y en su contenido que es lo mas espectacular, una muestra de sensibilidad, de amor por la identidad personal, se manifiesta tu amor e ingenuidad infantil como tatuaje que aun perenne en tu alma se cobija en unos magníficos versos.
Mi cordial saludo y deseo que pases unos momentos felices con calor humano ¡Feliz 2017!

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muchas gracias mi seño por venir y llenarse de emociones y de mi vida y de mi silencio............gracias por mirar mi alma........aunque no pueda oír ni hablar, he sido entendida.............miles de gracias mi seño.................Clari
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