Alejandro Figueroa
Poeta recién llegado
Un hombre en una caja oscura
De la niebla cayó en picada,
Desde el fondo rutinario miro al cielo
Y un ave despego desde una copa.
Un árbol despierto impulsó su vuelo
Deseos reprimidos cortaron la piel
Las plumas en las alas del viento
Sintieron el cuerpo flotar de risa,
El ave fue llamada desde lo indecible.
Como levitando en un viaje eterno
En las manos de la brisa encantada
Hacia el horizonte de muérdagos va,
Solo utopías! piensa el hombre
Mirando al suelo gris que lo sostiene.
Sin saber que es tener alas está,
El espejo lo confunde y apaga de dudas
Aferrándose a sus mentiras mustias
Picoteando las migajas del suelo egoísta.
De la niebla cayó en picada,
Desde el fondo rutinario miro al cielo
Y un ave despego desde una copa.
Un árbol despierto impulsó su vuelo
Deseos reprimidos cortaron la piel
Las plumas en las alas del viento
Sintieron el cuerpo flotar de risa,
El ave fue llamada desde lo indecible.
Como levitando en un viaje eterno
En las manos de la brisa encantada
Hacia el horizonte de muérdagos va,
Solo utopías! piensa el hombre
Mirando al suelo gris que lo sostiene.
Sin saber que es tener alas está,
El espejo lo confunde y apaga de dudas
Aferrándose a sus mentiras mustias
Picoteando las migajas del suelo egoísta.
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