marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin querer la tibia estrofa de la venganza
se mezclo en aquel día de verano,
tu infracción,
de verme con ojos cerrados ante mi eterna sonrisa
y ocultar tus manos en otros besos,
deliberaron la rutina de esa muerte.
No pensaste en mi orgullo,
sentiste el deseo y mataste el amor que tenia.
solo al bloquear tu voz te diste cuenta del espanto.
Y quisiste gritarme al oído tus sonoros y simples cantos,
arrodillaste tu frente,
y pediste perdón,
pero que más ,
perdiste mis ojos,
y la posible aventura que un día años después,
anhelabas
se fue con la lejana noche en que me fuiste infiel
se mezclo en aquel día de verano,
tu infracción,
de verme con ojos cerrados ante mi eterna sonrisa
y ocultar tus manos en otros besos,
deliberaron la rutina de esa muerte.
No pensaste en mi orgullo,
sentiste el deseo y mataste el amor que tenia.
solo al bloquear tu voz te diste cuenta del espanto.
Y quisiste gritarme al oído tus sonoros y simples cantos,
arrodillaste tu frente,
y pediste perdón,
pero que más ,
perdiste mis ojos,
y la posible aventura que un día años después,
anhelabas
se fue con la lejana noche en que me fuiste infiel
:: gracias querida por verte en estos lados...
::
:: es verdad bella poeta, lo escribí tan rápido que mi consciencia no tuvo espacio para pensar, solo el rencor y el orgullo...