Zillah
Poeta recién llegado
Me emborracho de nardo
e incienso, de canciones
estúpidas con
melodías pegajosas.
Mis pulmones ya están llenos
de es humo milenario,
especias, opio y pieles
de mongoles calcinados.
Me imagino en la ciudad más industrial,
volviéndome loco junto a los monstruos
de acero, temblando como un huérfano,
riendo como un loco.
Escucho las campanas,
ese sonido sucio, salido
de las entrañas de Satán,
ahogando mis ojos en De Nerval.
e incienso, de canciones
estúpidas con
melodías pegajosas.
Mis pulmones ya están llenos
de es humo milenario,
especias, opio y pieles
de mongoles calcinados.
Me imagino en la ciudad más industrial,
volviéndome loco junto a los monstruos
de acero, temblando como un huérfano,
riendo como un loco.
Escucho las campanas,
ese sonido sucio, salido
de las entrañas de Satán,
ahogando mis ojos en De Nerval.