El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
Quiero que rimen nuestros labios
y presentarme de nuevo ante ti,
onírico, con versos y sin sábanas,
preguntándote si aún te quiero.
Tú duermes. Yo te duermo.
Quiero que te sueltes el pelo
formando una cascada que tape tu cuello
y ahogue a tu ombligo,
interruptor intranquilo
por siempre interrumpido por mi boca.
Quiero que compartas mi respiración,
que nos alumbre la luz que hay en ti,
que salga tu pecho a relucir y unirnos
con todas las flores que podamos.
Después quiero silencio, no vaya yo a olvidarme
de ese sueño que a veces sueño
y que nunca podré contarte.
y presentarme de nuevo ante ti,
onírico, con versos y sin sábanas,
preguntándote si aún te quiero.
Tú duermes. Yo te duermo.
Quiero que te sueltes el pelo
formando una cascada que tape tu cuello
y ahogue a tu ombligo,
interruptor intranquilo
por siempre interrumpido por mi boca.
Quiero que compartas mi respiración,
que nos alumbre la luz que hay en ti,
que salga tu pecho a relucir y unirnos
con todas las flores que podamos.
Después quiero silencio, no vaya yo a olvidarme
de ese sueño que a veces sueño
y que nunca podré contarte.