Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
El sugestivo goce del cerrojo en la puerta.
Concretado el rito de tu mirada,
las manos con sus signos de alegorías,
tu cuerpo en su pose de agua bautismal
y el viento con sus dedos entre tu pelo.
El perfume dulce de limón que flota
junto a la música queda del saxofón dorado.
La media luz de tu continente ambiental
y el sugestivo goce del cerrojo en la puerta.
Concretado el rito de tu mirada,
las manos con sus signos de alegorías,
tu cuerpo en su pose de agua bautismal
y el viento con sus dedos entre tu pelo.
El perfume dulce de limón que flota
junto a la música queda del saxofón dorado.
La media luz de tu continente ambiental
y el sugestivo goce del cerrojo en la puerta.