Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Suspiro
Una herida sufrida en el alma,
siempre cauteriza y cicatriza
a la gran herida sufrida anterior,
herida que siempre es consolada
y comprendida por nuestro razonable
corazón;
Dónde siempre para lograr,
con un amable suspiro que nuestras
palabras hablen con altura de miras,
para poder llegar con nuestros sentidos
ha querer razonar y también ha comprender,
que esta nuestra vida sin dudar nos llevará
a sentir y ha padecer con ese pequeño suspiro,
que siempre nos ofrecerá un verdadero e ingenuo...
placer.
Autor: Ángel San Isidro
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