Hejaran
Poeta asiduo al portal
EL TATUAJE
Una amiga
se hizo un tatuaje
y el grito se oyó en el cielo,
el marido le reclamó, lo que hizo
es un ultraje.
-Es sólo una florecita.
-Más parece un florero-
le contestó con un puchero-,
eso lo ha podido hacer si no tuviera
cinco hijos y un marido
con dinero.
-A mis amigas
les gusta, ahora todas
lo hacen, no se disguste,
mi amor, que esto no es un
encarte; espere para que vea
tatuada la segunda parte; además
de un pirsig en el ombligo; y uno
más pequeñito, un poco más abajito.
-Eso no va
a ser posible,
no soporto tanta
bajeza, lo mejor es
que se busque quién le
borre ese matacho, y mientras
lo concreta alísteme
la maleta.
Ocho días
después mi amiga
a su marido busca,
Y cuando lo localizó, muy
animada le dijo:
-Ya encontré
quien me quitara
eso que te disgusta,
la operación es ninguna,
pero vale una fortuna.
-Ya no me
importa el tatuaje,
ni tampoco me molesta,
ahora tengo una chica que
más parece una fiesta, y en vez
de hacerse un tatuaje, se maquilla
y se estrena un traje.
No está pensando
en un pirsing ni en
nada que me moleste,
mejor consígase un cabreste
que le gusten los matachos y
dibújele el ombligo, las nalgas
y hasta los cachos.
Una amiga
se hizo un tatuaje
y el grito se oyó en el cielo,
el marido le reclamó, lo que hizo
es un ultraje.
-Es sólo una florecita.
-Más parece un florero-
le contestó con un puchero-,
eso lo ha podido hacer si no tuviera
cinco hijos y un marido
con dinero.
-A mis amigas
les gusta, ahora todas
lo hacen, no se disguste,
mi amor, que esto no es un
encarte; espere para que vea
tatuada la segunda parte; además
de un pirsig en el ombligo; y uno
más pequeñito, un poco más abajito.
-Eso no va
a ser posible,
no soporto tanta
bajeza, lo mejor es
que se busque quién le
borre ese matacho, y mientras
lo concreta alísteme
la maleta.
Ocho días
después mi amiga
a su marido busca,
Y cuando lo localizó, muy
animada le dijo:
-Ya encontré
quien me quitara
eso que te disgusta,
la operación es ninguna,
pero vale una fortuna.
-Ya no me
importa el tatuaje,
ni tampoco me molesta,
ahora tengo una chica que
más parece una fiesta, y en vez
de hacerse un tatuaje, se maquilla
y se estrena un traje.
No está pensando
en un pirsing ni en
nada que me moleste,
mejor consígase un cabreste
que le gusten los matachos y
dibújele el ombligo, las nalgas
y hasta los cachos.
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