CristR
Poeta recién llegado
El hombre busca en cielo
Y haya solo su silueta
Más no olvida la promesa
Que una vez a las nubes hizo
Y vuelve a tomar del piso
Aquella manzana hueca
Fruta sin jugo ni carne
Que nunca puso en su cabeza
Por miedo a que la certeza
De la flecha fuera vaga
Y su mente se deshaga
Por una punta traviesa
El hombre pone en su mesa
El pan, el vino y la sal
Y come ávido como tal
Como escondiendo su tristeza
El pan provee en la mesa
La miga, la cáscara, el sustento
¡Como callar el lamento!
De aquel bocado tan duro
Si cuando mira al futuro
El descontento le grita
Y el alcohol del que agita
Dulce en esa botella
Logran calmar la mella
Cuando en sus ojos de ebrio
Pone un sello hacia lo oscuro
Pues es el único remedio
El cielo es azul pues trae paz a los hombres
Sueño a los animales
Y fondo a las nubes blancas
El mismo que trata un suspiro
Al levantar la tierra blanda
El mismo que ya de noche
Cambia su manto a lo puro
La luna encarna su riqueza
De rosas claras que alucinan
Y desfilan en la mina
De plata y piedras preciosas
Más suaves que la losa
El encanto que le roban
Suntuosa y calmadamente
A los amantes que gozan.
CristR.