descalzo torres
Poeta fiel al portal
El tiempo del ayer caerá en la madrugada,
ahora llevará correas prensadas
atrayendo cerca aventuras y miedo,
desviando la jornada en corrientes
y pasiones, y desamores, y esperanza,
chirrido estridente que aprieta la sien
y le conduce al desapego entornado.
Instantes que en la noche adormece
silencioso, por poco mortecino
ve por catalejos una luz pálida y fría
que destruye el último sorbo
que quedaba deslustrada en la taza.
Sí, finalmente el tiempo se ha ido,
mucho no nos dejó entre los dedos,
no le dio turno a dejarnos con ganas de hambre,
pero aún nos queda algo de trecho entre los dientes,
una sórdida manada de visiones postradas.
¡No toméis el luto!,
revocará mañana en tiempos de ahora,
germinará con sonido estoico en nuestras camas,
será un plazo a pagar por cuotas en vida
dejando a su pesar minutos de dicha.
Pero será distinto cada día, con lucidez atolondrada,
degustando lentamente el péndulo en la madrugada.
ahora llevará correas prensadas
atrayendo cerca aventuras y miedo,
desviando la jornada en corrientes
y pasiones, y desamores, y esperanza,
chirrido estridente que aprieta la sien
y le conduce al desapego entornado.
Instantes que en la noche adormece
silencioso, por poco mortecino
ve por catalejos una luz pálida y fría
que destruye el último sorbo
que quedaba deslustrada en la taza.
Sí, finalmente el tiempo se ha ido,
mucho no nos dejó entre los dedos,
no le dio turno a dejarnos con ganas de hambre,
pero aún nos queda algo de trecho entre los dientes,
una sórdida manada de visiones postradas.
¡No toméis el luto!,
revocará mañana en tiempos de ahora,
germinará con sonido estoico en nuestras camas,
será un plazo a pagar por cuotas en vida
dejando a su pesar minutos de dicha.
Pero será distinto cada día, con lucidez atolondrada,
degustando lentamente el péndulo en la madrugada.