No estás donde estabas,
ni yo estoy donde estuve.
Ni el pasado nos llama,
aunque a veces lo escuche.
Ecos, lejanos de lo que pudo haber sido.
Y no fue.
Y nosotros, aquellos jóvenes que ya dejaron nuestros cuerpos,
apenas nos reconocemos.
!Ay mi amor! el tiempo, el tiempo...
No me busques en las cartas arrugadas,
que mi alma vacía te escribiera.
Ni siquiera en el silencio
que ya nadie puede escuchar
Es mirarte a los ojos como el primer día,
es abrazarte despacio,
apenas un segundo antes de...
decirte adiós.
ni yo estoy donde estuve.
Ni el pasado nos llama,
aunque a veces lo escuche.
Ecos, lejanos de lo que pudo haber sido.
Y no fue.
Y nosotros, aquellos jóvenes que ya dejaron nuestros cuerpos,
apenas nos reconocemos.
!Ay mi amor! el tiempo, el tiempo...
No me busques en las cartas arrugadas,
que mi alma vacía te escribiera.
Ni siquiera en el silencio
que ya nadie puede escuchar
Es mirarte a los ojos como el primer día,
es abrazarte despacio,
apenas un segundo antes de...
decirte adiós.