joel almo
Poeta recién llegado
Entre tus manos se disuelve
el tiempo de cristal y arena.
Decae las lágrimas.
Entre tanto ir y andar
se ha vestido la tierra porosa
de cielo: la noche cae desnuda.
Entonces nos preguntamos:
¿Valdrá la pena ajar nuestros pasos?
El silencio es un delgado hilo de cristal:
te devuelvo limpia en las manos,
y callamos, nos miramos
y recibimos las voces de la aurora.
Decae una estrella.
el tiempo de cristal y arena.
Decae las lágrimas.
Entre tanto ir y andar
se ha vestido la tierra porosa
de cielo: la noche cae desnuda.
Entonces nos preguntamos:
¿Valdrá la pena ajar nuestros pasos?
El silencio es un delgado hilo de cristal:
te devuelvo limpia en las manos,
y callamos, nos miramos
y recibimos las voces de la aurora.
Decae una estrella.
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