necros73
Poeta que considera el portal su segunda casa
El torbellino del caos
Desaparecer
asomarnos al abismo,
a la par que el abismo
se asoma en nosotros
Lluvia carmesí
bañando la faz de la tierra
Antiguas deidades
sedientas de sangre,
exigiendo el sacrificio
que calme su voraz apetito
La piel desollada
del arcángel Gabriel
ondea bajo un oscuro
estandarte
Las huestes de Lucifer
marchan victoriosas,
el rey del cielo ha abdicado,
el trono ha quedado vacío
Los caídos
gozando del festín
de la victoria
El frenesí homicida
recorre el cielo,
serafines,
querubines,
y ángeles
huyen ante la marea
de odio y destrucción
que recorre su celestial reino..
El infierno abre sus puertas
Violadores,
asesinos,
genocidas,
pederastas,
y traidores
son liberados para
pintar de rojo y miedo
la faz del cielo con sus artes
Se avecina una nueva lucha,
la oscuridad en pos de un rey,
los ejércitos se enfrentan,
Cthulhu y sus huestes reclaman
el reino,
Tezcatlipoca y sus descarnados
hace suya la noche,
Los caídos se ahogan en su
sangre
La serpiente y el dragón
se devoran
Sin esperanza,
sin redención,
solo nos resta
el torbellino
del caos
Desaparecer
asomarnos al abismo,
a la par que el abismo
se asoma en nosotros
Lluvia carmesí
bañando la faz de la tierra
Antiguas deidades
sedientas de sangre,
exigiendo el sacrificio
que calme su voraz apetito
La piel desollada
del arcángel Gabriel
ondea bajo un oscuro
estandarte
Las huestes de Lucifer
marchan victoriosas,
el rey del cielo ha abdicado,
el trono ha quedado vacío
Los caídos
gozando del festín
de la victoria
El frenesí homicida
recorre el cielo,
serafines,
querubines,
y ángeles
huyen ante la marea
de odio y destrucción
que recorre su celestial reino..
El infierno abre sus puertas
Violadores,
asesinos,
genocidas,
pederastas,
y traidores
son liberados para
pintar de rojo y miedo
la faz del cielo con sus artes
Se avecina una nueva lucha,
la oscuridad en pos de un rey,
los ejércitos se enfrentan,
Cthulhu y sus huestes reclaman
el reino,
Tezcatlipoca y sus descarnados
hace suya la noche,
Los caídos se ahogan en su
sangre
La serpiente y el dragón
se devoran
Sin esperanza,
sin redención,
solo nos resta
el torbellino
del caos