M
Mayba
Invitado
Como detener lo que tenemos y
vivir lo que perdimos.
Vivimos el deseo eterno del dulce tormento;
el tormento de amarnos, la agonía de perdernos.
Nunca detuvimos una sola caricia,
ni siquiera el beso que nos mataría.
Sentimos la sangre corriendo hacia el cielo,
perdimos los días entre las palabras.
Nunca fuimos fieles a entregar el alma,
uno junto al otro amando el adiós.
Tus ojos perdidos en una mirada,
frente a los míos con dudas calladas.
Decidimos juntos no vivir más sueños,
junto a melodías cansadas de dolor, de amor;
fingimos perdones cerrando los ojos,
solo los silencios nos acompañaron.
Creencias de amor y agonía,
todos los sentidos nacían y morían,
y las ilusiones quedaban perdidas.
Las despedidas eternas que aún no terminan,
todas las palabras, todas las caricias;
todos los sonidos, todas las sonrisas.;
los olores, nuestro aire;
todo se quedó en aquellas noches dormidas.
vivir lo que perdimos.
Vivimos el deseo eterno del dulce tormento;
el tormento de amarnos, la agonía de perdernos.
Nunca detuvimos una sola caricia,
ni siquiera el beso que nos mataría.
Sentimos la sangre corriendo hacia el cielo,
perdimos los días entre las palabras.
Nunca fuimos fieles a entregar el alma,
uno junto al otro amando el adiós.
Tus ojos perdidos en una mirada,
frente a los míos con dudas calladas.
Decidimos juntos no vivir más sueños,
junto a melodías cansadas de dolor, de amor;
fingimos perdones cerrando los ojos,
solo los silencios nos acompañaron.
Creencias de amor y agonía,
todos los sentidos nacían y morían,
y las ilusiones quedaban perdidas.
Las despedidas eternas que aún no terminan,
todas las palabras, todas las caricias;
todos los sonidos, todas las sonrisas.;
los olores, nuestro aire;
todo se quedó en aquellas noches dormidas.