José Dionicio Benaventa
Poeta recién llegado
EL TRABAJO
Hoy , he decidido ocupar mis intenciones prioritarias.
Haciendo un balance exhaustivo de los hechos,
he llegado a tener algunas conclusiones.
Preguntándome por ejemplo,
¿Cuántas horas de mi vida he trabajado físicamente?
Concluyendo en que si mi cuerpo se mueve,
mi sangre palpita, ¿será que mi cuerpo
trabaja mucho o es su estado habitual,
por lo que debo realizar las tareas
en que mi morfología se sienta satisfecho?
¿Cuánto tiempo ha dedicado mi pensamiento
a sentirse consustanciado con mi humanidad?
Es cierto, me percato cuando estoy mal vestido,
despeinado, impresentable ante los demás,
Por ello, procuro ir al gimnasio,
lucir vestimenta y atuendos de moda,
para mostrar lo hermoso de mi silueta,
he llegado a pensar que me comporto
como un verdadero vendedor de mi cuerpo.
Vuelvo a la reminiscencia del pasado,
a mis días de infancia,
No pensaba en las molestas faenas laborales,
ni en cubrir mí figura,
Solo reía, jugaba, platicaba,
descansaba en la sombra del frondoso árbol
corría sin miedo bajo la lluvia,
devoraba el manjar de las frutas silvestres,
no pensaba en la belleza
y mi cuerpo seguía haciendo su trabajo.
Parece que he dejado de ser libre
y me he convertido en esclavo y patrón
de mi existencia.
Pero no pienso hacer huelga, ni recurrir
A ninguna instancia judicial para hacer ese reclamo.
Hoy cambio de patrón de vida.
Vuelvo al gozo de mis locuras infantiles
mientras realizo mis labores ordinarias.
Si lo hago mejor y con mayor provecho,
no quiero recompensas ni reconocimiento
sólo deseo que sigas compartiendo conmigo
las tareas que juntos realizamos
Hoy , he decidido ocupar mis intenciones prioritarias.
Haciendo un balance exhaustivo de los hechos,
he llegado a tener algunas conclusiones.
Preguntándome por ejemplo,
¿Cuántas horas de mi vida he trabajado físicamente?
Concluyendo en que si mi cuerpo se mueve,
mi sangre palpita, ¿será que mi cuerpo
trabaja mucho o es su estado habitual,
por lo que debo realizar las tareas
en que mi morfología se sienta satisfecho?
¿Cuánto tiempo ha dedicado mi pensamiento
a sentirse consustanciado con mi humanidad?
Es cierto, me percato cuando estoy mal vestido,
despeinado, impresentable ante los demás,
Por ello, procuro ir al gimnasio,
lucir vestimenta y atuendos de moda,
para mostrar lo hermoso de mi silueta,
he llegado a pensar que me comporto
como un verdadero vendedor de mi cuerpo.
Vuelvo a la reminiscencia del pasado,
a mis días de infancia,
No pensaba en las molestas faenas laborales,
ni en cubrir mí figura,
Solo reía, jugaba, platicaba,
descansaba en la sombra del frondoso árbol
corría sin miedo bajo la lluvia,
devoraba el manjar de las frutas silvestres,
no pensaba en la belleza
y mi cuerpo seguía haciendo su trabajo.
Parece que he dejado de ser libre
y me he convertido en esclavo y patrón
de mi existencia.
Pero no pienso hacer huelga, ni recurrir
A ninguna instancia judicial para hacer ese reclamo.
Hoy cambio de patrón de vida.
Vuelvo al gozo de mis locuras infantiles
mientras realizo mis labores ordinarias.
Si lo hago mejor y con mayor provecho,
no quiero recompensas ni reconocimiento
sólo deseo que sigas compartiendo conmigo
las tareas que juntos realizamos
Autor: José Dionicio Benaventa Mirabal (El poeta) (2009)