Byroniana
Poeta fiel al portal
El último bohemio
En la penumbra incierta
guarda el bohemio su soledad.
No la grita. Ni la llora.
Acaso un susurro en su voz.
Nada ya.
Tiene un dolor entre su alma
con el que juega y se entretiene,
con el que poco alcanza
a mucho más.
Tiene un dolor que
tanto duele, que
hasta con un cristal
en sus manos,
quiere cortarse la vida
por ver si le duele más.
Un farol parpadea
a plenas horas de oscuridad,
y Paris cruje entera,
se parte y se riega
en sangre.
Por un cristal.
Calla el eco del sentimiento,
ya no queda más amor.
Calla el último bohemio,
y Paris muere, muere
en las llamas del corazón.
En inspiración a Lancelot, el cual, sabrá entender el dolor de ese bohemio como si fuese el suyo propio.
En la penumbra incierta
guarda el bohemio su soledad.
No la grita. Ni la llora.
Acaso un susurro en su voz.
Nada ya.
Tiene un dolor entre su alma
con el que juega y se entretiene,
con el que poco alcanza
a mucho más.
Tiene un dolor que
tanto duele, que
hasta con un cristal
en sus manos,
quiere cortarse la vida
por ver si le duele más.
Un farol parpadea
a plenas horas de oscuridad,
y Paris cruje entera,
se parte y se riega
en sangre.
Por un cristal.
Calla el eco del sentimiento,
ya no queda más amor.
Calla el último bohemio,
y Paris muere, muere
en las llamas del corazón.
En inspiración a Lancelot, el cual, sabrá entender el dolor de ese bohemio como si fuese el suyo propio.