Halcon 0
Poeta que considera el portal su segunda casa
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Como ese viejo luthier
solo y abandonado
en su desvencijado taller,
que al ver acercarse
su fenecer,
fabrica la pieza
más excelsa,
ese violín en maderas nobles,
con que el poder componer
una rapsoda de su vida
antes de perecer
Plata en sus cabellos
denotaban los años
que ya se marchitaron
y las llamas
que sus pasiones dejaron,
consumieron las cenizas
que el viento esparció
sobre los alisios en flor
Ahora su fugaz vida,
transcurre lenta y tranquila,
como el agua
en un recodo del río
o un atardecer
a orillas del mar
esperando su último canto
Aunque ya siente
que se acerca el final
de su camino,
no quiere mirar atrás,
pues cada día
que para él amanece,
es el principio del resto
de su vida,
con un futuro sin más
en el que no le queda
nada por lograr
Contaba sus años
como gritos de lluvia
que golpeaban los cristales
de las ventanas
de su taller.
Noches que se cerraban
como paraguas
en atardeceres lluviosos,
donde la luna no brillaba
porque las nubes
la ocultaban
No era una cárcel,
aunque el tiempo
que pasaba en él,
así lo pareciera.
Allí dio vida
a maderas muertas
para que con su música
hicieran bailar a ese ángel
que brillaba en su vida
al entrar en su taller
cada amanecer
Y aunque ahora
solo le queda
bailar un tango con su soledad,
aún sus ojos
se llenan de lágrimas
al recordar con nostalgia,
que su edad
es tiempo vivido
que algunos ya no pueden
disfrutar
.....de un halcón
20/07/2019