munoztigre
Poeta recién llegado
El valle nace en ti,
en el silencio que se desboca
como palabra lanzada
como piedra en el río de mi alma
tu nombre se eleva
por encima de mis sueños,
todo me lleva hasta ti,
todo se vuelve como la escarcha
que se pega a la suela de mis zapatos,
como la angustia de saber que hoy
tus ojos habitan otros silencios,
otros ríos,
otros paisajes
hoy tu nombre es solo una tenue remembranza,
un suspiro de alondras
viajando hasta la última estación
hoy tu alma es un eco de soledad,
una rutina de hojas caídas
al precipicio que me coarta
el deseo de ir hasta las últimas consecuencias
hoy te miro en silencio
hoy tu vida es solo el sueño de mis manos,
de mis tibios atardeceres,
de la pesadilla que me carcome la piel
cada vez que pienso en ti,
cada vez que el valle de mi alma
nace en la angustia de no saberte junto a mí,
pequeña azucena de oro,
pequeño idilio de rosas y jazmines,
María Francisca,
de mi corazón derrotado y solitario
en el silencio que se desboca
como palabra lanzada
como piedra en el río de mi alma
tu nombre se eleva
por encima de mis sueños,
todo me lleva hasta ti,
todo se vuelve como la escarcha
que se pega a la suela de mis zapatos,
como la angustia de saber que hoy
tus ojos habitan otros silencios,
otros ríos,
otros paisajes
hoy tu nombre es solo una tenue remembranza,
un suspiro de alondras
viajando hasta la última estación
hoy tu alma es un eco de soledad,
una rutina de hojas caídas
al precipicio que me coarta
el deseo de ir hasta las últimas consecuencias
hoy te miro en silencio
hoy tu vida es solo el sueño de mis manos,
de mis tibios atardeceres,
de la pesadilla que me carcome la piel
cada vez que pienso en ti,
cada vez que el valle de mi alma
nace en la angustia de no saberte junto a mí,
pequeña azucena de oro,
pequeño idilio de rosas y jazmines,
María Francisca,
de mi corazón derrotado y solitario