Amadís
Poeta fiel al Portal
El vicio del poder
¿Alguien peor que nos gobierne un necio
y nos lleve directo al precipicio?
Pues un psicópata perdido el juicio
encima del alambre de un trapecio.
Por su ambición se paga un alto precio
pues él nos saca, sin dudar, de quicio;
al banco azul se aferra cual fenicio
mirando al adversario con desprecio.
Y no le importa revolcarse en lodo,
sus ansias de poder lo pueden todo,
por eso siempre sin pudor nos miente.
De sus promesas nadie ya se fía
pues carece de toda bonhomía
y solo la poltrona está en su mente.
¿Alguien peor que nos gobierne un necio
y nos lleve directo al precipicio?
Pues un psicópata perdido el juicio
encima del alambre de un trapecio.
Por su ambición se paga un alto precio
pues él nos saca, sin dudar, de quicio;
al banco azul se aferra cual fenicio
mirando al adversario con desprecio.
Y no le importa revolcarse en lodo,
sus ansias de poder lo pueden todo,
por eso siempre sin pudor nos miente.
De sus promesas nadie ya se fía
pues carece de toda bonhomía
y solo la poltrona está en su mente.
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