Andysdarling
Poeta asiduo al portal
Sus manos, las manos de la amada,
exóticas bailarinas
ya no bailan su danza
Su risa, la risa de ella,
cascabel de cristal
apenas es solo un eco,
una mueca grotesca
de aquella su alegría genuina
Las caricias que de terciopelo
fueran,
de su piel se borraron,
y se fueron los besos,
los abrazos y susurros
que los dos inventaron
Y aquél nombre se le quedó
frío en los labios
Y busca las estrellas
que han huido
celosas de la luna
que esta noche está llena,
y las busca
por ahuyentar la sombra
que sus ojos pasea,
y así mira un instante
al cielo,
y luego mira al suelo
y la sombra a sus ojos
regresa. . .
Tampoco allí está la mirada
que ya ni recuerda,
¿era azul cielo
o verde mar?,
¿eran sus ojos dos astros
o dos estrellas?.
. . . El tiempo se lo ha llevado casi todo
excepto el dolor del olvido
para que le haga compañía
exóticas bailarinas
ya no bailan su danza
Su risa, la risa de ella,
cascabel de cristal
apenas es solo un eco,
una mueca grotesca
de aquella su alegría genuina
Las caricias que de terciopelo
fueran,
de su piel se borraron,
y se fueron los besos,
los abrazos y susurros
que los dos inventaron
Y aquél nombre se le quedó
frío en los labios
Y busca las estrellas
que han huido
celosas de la luna
que esta noche está llena,
y las busca
por ahuyentar la sombra
que sus ojos pasea,
y así mira un instante
al cielo,
y luego mira al suelo
y la sombra a sus ojos
regresa. . .
Tampoco allí está la mirada
que ya ni recuerda,
¿era azul cielo
o verde mar?,
¿eran sus ojos dos astros
o dos estrellas?.
. . . El tiempo se lo ha llevado casi todo
excepto el dolor del olvido
para que le haga compañía