guillermuco
Poeta recién llegado
El viento
arremetió
con su furor
contra su cuerpo.
Ella,
andaba
en esa playa solitaria,
sólo ella.
Suplico
al viento,
diciendo
que el olvido
no es la muerte.
Yo te dejo,
viejo soplido,
que en el silencio
apareces
y con la noche
despareces.
El viento,
poco a poco,
fue disminuyendo
su fulgor.
Todo muere,
viento mío,
incluso el amor.
arremetió
con su furor
contra su cuerpo.
Ella,
andaba
en esa playa solitaria,
sólo ella.
Suplico
al viento,
diciendo
que el olvido
no es la muerte.
Yo te dejo,
viejo soplido,
que en el silencio
apareces
y con la noche
despareces.
El viento,
poco a poco,
fue disminuyendo
su fulgor.
Todo muere,
viento mío,
incluso el amor.