Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Baja cuerdo pues de tu altura insignificante, allí también anda la basura y sus males con la escoba de las profundidades. No creas que tu erguido pico iluso es diamante, por donde anda el hambre deambulan las curtidas verdades y los cerros del sueño de la plata elaboran los dignos metales con su propia forma. En la alfombra sucia de la tierra todo lo que se barre es femera aunque trepe la cúspide del cielo y la parra, lo que ves no es la obvia vil moneda, es solo tu ilusa mirada artera que pinta los míseros colores de tu huerta.