Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca fueron mi fuerte las palabras bonitas
ni decirte de frente frasesitas de amor,
siempre he sido el villano que te maldijo la suerte
que te predijo el destino soñando confort.
Nunca fueron mías las sonrisas que tenías dormida
ni los suspiros de amor a la hora del café,
tuyos fueron mis besos y la luz exquisita
de mis ojos siempre que te besé.
Tus cantos en la ducha, tus miradas secretas,
mis deseos perversos y mi corazón,
nunca encontraron pareja
y siempre bailaban baladas en un rock and roll.
Ha empezado recién el partido y ya llevo suspendido
mi jugador estelar, con doble amarilla
se burla la vida cuando te quiero besar.
Nunca tuvieron pareja tus uñas postizas,
ni mi obsesión compulsiva de quererte mirar,
apenas después de medio siglo
me vengo enterando que no soy tu tal para cual
y a pesar de que nos hemos mentido
el haberte besado fue una mentira genial.
Yo por mi parte nunca tuve lecciones de vuelo
y si hubo que alzar la mirada
preferí mirar hacia el suelo
a dejarte una herida regada.
Nunca fueron míos tus desfiles de moda
y siempre tuyos los besos de mi boca.
Estoy tan triste que casi pronuncio tu nombre
pero no puedo aguantar y te lloro
aunque dicen... que no lloran los hombres.
ni decirte de frente frasesitas de amor,
siempre he sido el villano que te maldijo la suerte
que te predijo el destino soñando confort.
Nunca fueron mías las sonrisas que tenías dormida
ni los suspiros de amor a la hora del café,
tuyos fueron mis besos y la luz exquisita
de mis ojos siempre que te besé.
Tus cantos en la ducha, tus miradas secretas,
mis deseos perversos y mi corazón,
nunca encontraron pareja
y siempre bailaban baladas en un rock and roll.
Ha empezado recién el partido y ya llevo suspendido
mi jugador estelar, con doble amarilla
se burla la vida cuando te quiero besar.
Nunca tuvieron pareja tus uñas postizas,
ni mi obsesión compulsiva de quererte mirar,
apenas después de medio siglo
me vengo enterando que no soy tu tal para cual
y a pesar de que nos hemos mentido
el haberte besado fue una mentira genial.
Yo por mi parte nunca tuve lecciones de vuelo
y si hubo que alzar la mirada
preferí mirar hacia el suelo
a dejarte una herida regada.
Nunca fueron míos tus desfiles de moda
y siempre tuyos los besos de mi boca.
Estoy tan triste que casi pronuncio tu nombre
pero no puedo aguantar y te lloro
aunque dicen... que no lloran los hombres.