EL SIG-ZAG DE LA LIBÉLULA.
Tocaba el agua la libélula,
y tu,
quieta como un lago,
cuando el viento fue amansado.
Se zambullía
el avecilla sin plumas y sin alas,
capaz de maniobrar reversa,
ascenso vertical o abrupta caída.
Y tu, quieta como un lago.
inmóviles los labios,
libertinas las manos,
los besos, los abrazos.
Con el agua,
los dos de azúcar.
zigzagueaba la libélula,
subía y bajaba,
el lago se agrandaba,
las horas se escondían,
y sin imaginarlo
teníamos los dos
igual que la libélula:
¡alas!
L.O.D.M.
1-2006
Cohelett.
Tocaba el agua la libélula,
y tu,
quieta como un lago,
cuando el viento fue amansado.
Se zambullía
el avecilla sin plumas y sin alas,
capaz de maniobrar reversa,
ascenso vertical o abrupta caída.
Y tu, quieta como un lago.
inmóviles los labios,
libertinas las manos,
los besos, los abrazos.
Con el agua,
los dos de azúcar.
zigzagueaba la libélula,
subía y bajaba,
el lago se agrandaba,
las horas se escondían,
y sin imaginarlo
teníamos los dos
igual que la libélula:
¡alas!
L.O.D.M.
1-2006
Cohelett.