Mario Rodriguez
Poeta recién llegado
El que te hizo a veces sufrir,
tirar todo por la borda.
El implacable, el herido,
el que engaña y vive.
El que te pone en velos
aunque no quieras,
él a pesar de todo siempre está,
escondido en medio de vos.
El que no va a ninguna parte
y está en todos lados.
El que pelea y se esconde
para luego salir a la luz.
El que tiene siempre una lágrima
y siente enormemente todo,
los días y las noches
en que vive y no tanto.
El que no se resigna a perderte
en medio del descalabro de estos tiempos,
el que todo lo juzga y lo ve
con la grandilocuencia de un cantar.
El que gobierna la fe de todos
y se inclina ante el altar de la felicidad.
El que te resuena en la cabeza todo el día
buscando un poco de comprensión.
El que está dispuesto a entenderte
pero lejos de la pasión.
Sin ningún tipo de manchas,
en su más noble pureza.
Así es Él el Amor.
tirar todo por la borda.
El implacable, el herido,
el que engaña y vive.
El que te pone en velos
aunque no quieras,
él a pesar de todo siempre está,
escondido en medio de vos.
El que no va a ninguna parte
y está en todos lados.
El que pelea y se esconde
para luego salir a la luz.
El que tiene siempre una lágrima
y siente enormemente todo,
los días y las noches
en que vive y no tanto.
El que no se resigna a perderte
en medio del descalabro de estos tiempos,
el que todo lo juzga y lo ve
con la grandilocuencia de un cantar.
El que gobierna la fe de todos
y se inclina ante el altar de la felicidad.
El que te resuena en la cabeza todo el día
buscando un poco de comprensión.
El que está dispuesto a entenderte
pero lejos de la pasión.
Sin ningún tipo de manchas,
en su más noble pureza.
Así es Él el Amor.